¿ir o no ir? Al Hospital

La mayoría de las personas que sufren de depresión, depresión, de ansiedad, de ansiedad, de ansiedad, de ansiedad y de ansiedad. con una receta en la mano la pregunta que queda: todo lo que era realmente necesario?

A continuación, algunas preguntas para evaluar antes de ir, durante la estancia y después del final de esta aventura en la que se transformó el intento de resolver un problema de salud de nuestros hijos.

1 – ¿Por qué algunos padres prefieren llevar al hijo al Pronto Socorro en vez de consultar a un pediatra, aunque los síntomas no sean graves?

Muchas razones pueden ocasionar esa búsqueda de los padres por el Pronto Socorro (PS).

La ansiedad por no entender lo que está sucediendo con sus hijos y la posibilidad de que ellos estén sufriendo de algo más grave puede desestabilizar a los padres que asumen la actitud de resolver el problema ahora, ya.

En otras situaciones, la dificultad de contacto y / o programación de consulta con sus pediatras de confianza también puede ocasionar esa búsqueda.

Además, los fines de semana y las noches, cuando el acceso al pediatra es más difícil también puede generar la ansiedad y la búsqueda del PS. Los padres trabajan y sólo consiguen tener acceso a sus hijos al final de la tarde, cuando normalmente la mayoría de los pediatras ya están dejando sus consultorios. Y eso también aumenta el flujo de esos padres al PS.

2 – ¿Cuándo sería realmente necesario llevar a un niño al PS?

En general, el socorro debe buscarse en caso de urgencias o emergencias. Ambas son situaciones de riesgo, de aparición súbita. Mientras que la urgencia requiere una solución rápida, a corto plazo, la emergencia necesita una solución inmediata con riesgo de muerte.

Muchas son las situaciones que pueden requerir una evaluación de urgencia. Los accidentes, traumas, caídas, intoxicaciones, convulsiones, quemaduras, niños que colocan cuerpos extraños en nariz, oído, boca, vagina o ano, sangrados por las heces, por los vómitos son algunas de esas situaciones. Otros cuadros que requieran de medicación intramuscular o endovenosa, como vómitos, deshidratación (mollea honda), dificultades respiratorias importantes, llanto constante, que no para también deben merecer atención más urgente. En algunas sospechosas de cuadros que puedan necesitar una intervención más inmediata la visita al PS puede agilizar algunos exámenes como en las sospechas de meningitis o apendicitis, por ejemplo.

Pero hay algunos grupos que merecen atención especial. Los recién nacidos (hasta 30 días) pueden agravar sus cuadros muy rápidamente. Así, padres y cuidadores de bebés hasta 6 meses de edad deben tener una observación diferenciada y mantener un contacto más cercano con sus pediatras para cualquier alteración.

Un recién nacido o bebé que pasa a presentarse más apático, con dificultad respiratoria importante, con succión bien débil o hasta ausente, con sangre en las heces o vomitar en gran cantidad, si se queda rojizo (cianosis) o muy amarillo (recién – con una ictericia importante), o si tiene fiebre (por encima de 37,5) o caída de temperatura (por debajo de 35,5 / 36º), debe examinarse y evaluarse lo antes posible.

La fiebre es uno de los síntomas que más genera carreras al PS. En realidad, la fiebre es sólo la indicación de la presencia de una infección o de alguna inflamación. Si el niño está postrado durante la fiebre, pero al normalizar su temperatura vuelve a alimentarse ya actuar normalmente, no hay gran razón para la alarma. Sin embargo, una vez bajada la temperatura, se acrecienta no reaccionar, quedar “abatida”, entre en contacto con el pediatra tan pronto como sea posible. Si no hay oportunidad de ese contacto, el PS una vez más puede ser buscado.

3 – ¿Y en qué situaciones se debe programar una visita al pediatra?

La primera y principal situación que genera una consulta al pediatra sería el seguimiento de rutina, la puericultura. Esta es la acción más importante del pediatra: la promoción de la salud y la prevención. Así, entre 7 y 15 días de vida se recomienda la primera consulta que debe ser mensual en el primer año de vida, trimestral en el segundo año de vida. A partir de ahí, entre los 2 y los 4 años ella puede ser semestral y de ahí hacia adelante, al menos una vez al año hasta alcanzar la adolescencia.

Siempre que haya algún cambio del estado de salud o alguna cuestión que involucra al niño, ya sea en el ambiente familiar, escolar, social, el pediatra es el profesional a ser consultado.

4 – ¿Los padres deberían buscar orientación telefónica con el pediatra antes de programar una consulta o lo ideal es que el médico examine al niño?

Por las características de la vida en la ciudad grande (tránsito, trabajo de los padres, dificultad de acceso al servicio de salud), la orientación por teléfono o por Internet puede ser un buen factor de clasificación en el que el pediatra orientará la necesidad del desplazamiento del niño hacia un niño atención de urgencia en hospitales o prontos de socorro o una evaluación en el consultorio.

La evaluación clínica nunca será completa sin que el pediatra examine al niño para que así pueda orientar un tratamiento adecuado, con orientaciones higiénico-dietéticas e incluso medicamentosas.

5 – Los niños siempre se enferman de madrugada o los fines de semana. ¿Cómo actuar?

Un contacto con el pediatra siempre es deseable en ese momento, tanto para orientación y para calmar a los padres, aunque haya necesidad de una evaluación de urgencia, en ese caso en pronta atención. Si esto no es posible o si los padres no tienen acceso al pediatra, si el niño pasa mal de madrugada ella necesita ser examinada. Esta evaluación determinará la necesidad de exámenes, de medicación, de una internación o incluso de una cirugía. Cuanto antes se hace esta evaluación, menores son los riesgos de complicación y más favorable la evolución de cualquiera de estas intervenciones.

6 – Si el pediatra no responde al teléfono de madrugada, los padres pueden medicar al hijo en casa (por ejemplo, con un medicamento para controlar dolor o náusea) o es mejor llevar al PS?

La automedicación, que es una práctica común en Brasil, debe ser siempre combatida. Un vómito puede ser un principio de un cuadro de gastroenterocolitis que puede conducir a la deshidratación o un primer síntoma de una meningitis, por ejemplo, que es un cuadro muy grave y cuanto antes evaluado por un médico tendrá mejores posibilidades de recuperación. La medicación para la fiebre (que suele tener acción analgésica) puede enmascarar algún cuadro que está en fase inicial (una apendicitis, por ejemplo), retardando la sospechosa diagnóstica y la intervención adecuada, generando complicaciones importantísimas. Por lo tanto, la automedicación y el ” auto-desmedicação ” debe ser evitado a toda costa.

7 – Para el hospital, cuáles son las consecuencias de recibir tantos pacientes con casos no emergenciales?

Cuando los servicios de urgencia necesitan dedicar un tiempo a cuadros que no son de emergencia, se produce un desplazamiento de atención de los cuadros más importantes, más graves que necesitarían ser evaluados de forma más inmediata. Además, la espera y la proximidad de los niños más enfermos de otras que están en el PS más por la ansiedad de los padres, puede traer una incomodidad a todos, generando un aumento de la ansiedad y una exigencia mayor del equipo de salud, dificultando la evaluación adecuada de cada caso en particular.

8 – Y para el niño, existe algún riesgo en ser expuesta sin necesidad al ambiente del Pronto Socorro?

Es evidente que el Pronto Socorro es el ambiente donde se concentran la mayor parte de los cuadros infectocontagiosos que buscan atención y que son transmitidos por la proximidad en cualquier ambiente. En el PS, este riesgo es mayor. Si no hay esa necesidad tan urgente, es mejor que los padres intenten un contacto con sus pediatras que conocen a los niños y que pueden orientar alguna actitud que sea suficiente para que el niño aguarde la consulta de forma segura.

No siempre los niños que van al PS están con sus vacunaciones al día, con alimentación adecuada y eso puede predisponer a ese grupo a situaciones de riesgo.

Además, por la rutina de atención del PS estos niños son sometidos a más exámenes complementarios que los necesarios para una evaluación más precisa.

Cuidados con recién nacido

Los cuidados con recién nacidos pueden ser agotadores. Usted se preocupa si está haciendo lo correcto, lo que es normal, pero sepa que esta tarea no es nada complicado o imposible de hacer. A poco vas a tomar la forma y acaba descubriendo que tu bebé es más resistente de lo que parece.

Ellos exigen algunos cuidados especiales que reflejará después en su desarrollo en la infancia e incluso en la adolescencia. Por eso esté atenta a algunos consejos básicos para que la salud de su bebé esté al día y usted pueda preocuparse menos.

Cuidar de un recién nacido es un desafío fascinante y requiere cariño y paciencia, con el bebé y consigo misma. Ver ahora cada punto importante para saber qué hacer con su bebé.

1. Cómo cuidar los ojos

Mantente tranquila que es absolutamente normal que tu bebé nazca con los ojitos hinchados. y puede ocurrir también un poquito de secreción. Para limpiar, utilice sólo una bolita de algodón humedecida en agua hervida ya fría, siempre con movimientos de dentro hacia afuera.

Es decir, moje el algodón en el agua ya fría, exprima un poco para no escurrir agua para la oreja y limpiar del rincón, cerca de la nariz, hacia fuera. ¡Recuerde hacer la prueba del ojo!

2. Cómo cuidar las orejas

Nada de algodón de adulto en la oreja de su bebé, ya que pueden dañarlo. Hay bastoncillos bien delicados para el bebé, con la punta pequeña y una base más ancha. Si elige utilizar, elija estos. En la hora del baño, no deje caer agua en las orejas, pues puede ocasionar infecciones severas, causando mucho molestia para su bebé

La prueba de la oreja le mostrará cómo está la audición del bebé y es fundamental que se haga. Si hay alguna limitación, usted puede tomar las medidas pronto.

3. Cómo cuidar la lengua

¿Sabía que la lengua puede mostrar mucho sobre la salud del cuerpo? Analice siempre la coloración y la textura de ella. Si tiene grumos blancos, es señal de que algo no está bien, pudiendo ser incluso el temido sapito. Tenga cuidado y haga la prueba de la lengua.

4. Prueba del pezinho

No pienses en dejar ese examen a un lado, hasta porque es sólo una picadita en el talón y listo. La prueba del pezinho puede detectar pronto algunas enfermedades congénitas en bebés recién nacidos antes de que se manifiesten, por ejemplo:

  • fenilcetonuria;
  • Hipotiroidismo congénito;
  • Anemia de células falciformes;
  • Hiperplasia adrenal congénita;
  • Fibrosis quística;
  • Deficiencia de biotinidasa;
  • galactosemia;
  • Toxoplasmosis Congénita;
  • Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa;
  • Sífilis congénita;
  • SIDA;
  • Rubéola congénita;
  • Herpes congénita;
  • Enfermedad del citomegalovirus congénita;
  • Enfermedad de llagas congénita.

Esta prueba debe realizarse antes de la primera semana de vida, entonces deje la bolsa lista para salir!

5. Cómo cuidar el ombligo del recién nacido

Para que el pedazo de cordón umbilical se seque y caiga, es importante dejar la región siempre bien seca y libre de microorganismos nocivos. Basta con limpiar una vez al día y evitar el contacto con manos y juguetes no higienizados. Para limpiar el ombligo del bebé, haga lo siguiente:

  • Durante el baño, lavar suavemente con jabón neutro.
  • Secar con la toalla pañal limpia o, preferentemente, con gasa. Evite el algodón, ya que deja pelusas.
  • Con una gasa o bastoncillo común, aplique en toda la región del ombligo y en el coto (aquella puntita que sobra), alcohol 70 ° y deje abierto.
  • Evite colocar gajos, apósitos, bandas e incluso el pañal por encima del coto, para que pueda quedarse siempre seco.
  • A la señal de hinchazón anormal o secreción, entre en contacto inmediatamente con un pediatra.

El coito cae entre 7 y 15 días, pero no se preocupe con el tiempo y sí con su apariencia. Si está oscureciendo, secando, sin brillo o secreción, no rojizo, todo está bien. ¡Recuerde siempre consultar al pediatra!

6. Cómo bañarse en el bebé

¡Ah, esa es la hora de la verdad para muchas madres! Pero no se preocupe, pues, por más que sea laborioso, no es difícil de hacer. Ver el paso a paso:

Preparación antes del baño

Hay un ritual que debe tenerse en cuenta antes del baño. ¡Todo paso es importante!

  1. En las primeras semanas, un baño por día basta.
  2. Elija los horarios más cálidos del día, como cerca del almuerzo.
  3. Elija un ambiente sin corrientes de aire y cerca de donde será vestido.
  4. Deje absolutamente todo organizado antes del baño. Usted no podrá dejar el bebé solo para buscar un pañal, por ejemplo.
  5. Abra la toalla felpuda en el cambiador, en la cama o donde usted viste al bebé.
  6. Al lado coloque dos pañales desechables.
  7. Coloca también la ropa completa, con calcetines y zapatos. Cepillo, pomada para asaduras y otros accesorios también – si es posible, evite el talco.
  8. Deje la caja de vendajes al lado, para tratar el ombligo.
  9. Reserve el champú y el jabón al lado de la bañera.
  10. Prepare la bañera con agua tibia a una temperatura de 36 ° C. Si no tiene un termómetro, utilice su pulso para sentir si es adecuado.
  11. Tira la ropa del bebé y limpia bien toda la región del pañal con bolitas de algodón humedecidas en suero.
  12. Coloque la toalla de pañal en el hombro, para envolverlo al final.

Paso a paso durante el baño

Llegada la hora del baño, llega también la hora de los mayores cuidados. Sigue el paso a paso y todo va bien.

  • Apoye la cabeza, tapando los dos oídos con sus dedos pulgar y mínimo.
  • La espalda quedará apoyada en su antebrazo.
  • Lave primero la cara con agua pura.
  • Jugando agua de arriba hacia abajo, lave el pelo, masajeando levemente el cuero cabelludo, para quitar cualquier grasa. Si aún está soltando bastante, puede pasar el peine para retirar de los hilos.
  • Lave todo el cuerpo, incluso entre los dedos, los dobladillos y las axilas.

Paso a paso para después del baño

Después del baño los cuidados continúan, pues el recién nacido no puede de ninguna manera moverse, por ejemplo!

  • Terminado el baño, retire a su bebé del agua suavemente y envuélvalo en la toalla pañal que está en su hombro.
  • Lleve al lugar que ha sido preparado y lo coloque sobre la toalla felpuda.
  • Seque todo el cuerpo con la toalla de los pañales, principalmente los pliegues, entre los dedos y la región genital.
  • Coloque la parte inferior del pañal, sin cerrar – esto le ahorrará muchos cueiros.
  • Ahora limpie el ombligo según lo explicado arriba o según la orientación de su pediatra.
  • Recuerde que el alcohol tiene un toque helado, entonces es normal si su recién nacido hace pis – por lo que es importante poner el pañal por debajo.
  • Pasa la pomada contra asaduras y cierre el pañal.
  • Coloca la ropa y arregla según tu estilo.

Consejos para el baño

  • No pase el jabón directamente en el cuerpo del bebé, haga la espuma en su mano y luego la lave con ella;
  • No lleve a su bebé a lugares con corrientes de aire después del baño, espere a que su temperatura se normaliza;
  • Nunca conteste llamadas telefónicas, timbre o deje a su bebé solo en la bañera o cambiador;
  • Cambie siempre el pañal. ¡Recién nacido sucia mucho pañal mismo, nada de economía aquí! Si usted tiene una niña, recuerde limpiar siempre de arriba abajo, para evitar infecciones.

7. El dilema del chupete

Su bebé no necesita chupete, entonces, si es posible, evite su uso. Pero si usted quiere incluso ofrecerle, compre una ortodóntica, para evitar mayores daños a la estructura bucal.

Lo mismo vale para los biberones. El pico más recomendado es el de silicona, pues su transparencia permite que cualquier suciedad sea notada con más facilidad. Recordando que en el caso del chupete, ella debe permitir la ventilación y acompañar la curvatura de la cara.

8. Cómo lavar las ropas del recién nacido

Lave siempre manualmente, con agua tibia y jabón neutro. Enjuague al menos 3 veces y no utilice suavizantes, ya que pueden irritar la piel del bebé. Dejar secar en una vara propia para sus ropas, desinfectada con alcohol y pase todas las piezas antes de guardar.

9. Vacunación

En Brasil algunas vacunas son obligatorias y muchas son distribuidas gratuitamente en los puestos de salud, además de ser solicitadas cuando es matricularse en la escuela. Entonces, aunque usted opte por una línea de no vacunación, éstas tendrán que ser dadas.

La Tarjeta de Salud del Niño se dará en el puesto de salud. Él acompaña una tabla para que el pediatra anote el peso y la altura en cada visita. Esto permite analizar la curva de crecimiento y peso, así como la tabla de vacunas. Lleve esa tarjeta siempre con usted cuando vaya al pediatra y en las campañas contra la poliomelitis.

10. ¿Cómo es el sueño del recién nacido?

El recién nacido duerme alrededor de 21 horas al día, así que aproveche para descansar cuando esté durmiendo, porque pronto acaba. Nunca deje al bebé dormir boca abajo o hacia arriba. La posición ideal es de lado, para evitar sofocos en el colchón o para no enganchar.

Es importante también que se haya arrojado antes de acostarse. No coloque ositos o cojines que alcance, ya que puede agarrar y sofocarse con ellos. Si quieres, haz un rodillo con el cueiro y coló en tu espalda, para que quede de lado, sin girar. Es importante siempre cambiar el lado que él acostada, pues su cabecera todavía está en formación.

11. Ida al pediatra

Ya en la maternidad, él tendrá el acompañamiento de un pediatra y usted tendrá muchas orientaciones. Una consulta con 7 días de vida es fundamental, principalmente para analizar el coto, por lo que anote todas las dudas antes de ir y aproveche para entender cómo funciona todo. Normalmente, durante los primeros 6 meses, la consulta es mensual.

El pediatra va a hacer un examen general, probando los reflejos del bebé, confiriendo el peso, diámetros y altura. Las dudas sobre la lactancia y el cuidado de sus senos pueden y deben ser tomadas.

12. Llanto del bebé

No se preocupe que con el tiempo usted sabrá diferenciar cada chorinho de su bebé. Recuerde que la adaptación a esta nueva vida no es muy fácil para él, entonces tener el cariño y la paciencia de la mamá puede hacer toda la diferencia en su vida.

Si el pañal está seco, si él está con frío o calor, si tiene hambre, si la barriguita está dura con gases, se necesita eructar o se quiere sólo sentirse seguro y acogido. Hacer un trago bien justo puede dejarlo más cómodo.

13. Cólico en recién nacido

Es muy común que el bebé presente cólico en las primeras semanas, así que no se preocupe tanto. Hay remedios, masajes, técnicas y otras orientaciones que su pediatra le orientar, si es necesario.

Tenga paciencia e intente calmar a su bebé. Evite los alimentos que puedan causar gases, como el frijol, la batata y otros, optando por una alimentación más ligera y sana. Si su bebé está llorando mucho y presenta falta de apetito, vómitos fuertes y fiebre, busque rápidamente al pediatra.

14. Cómo tratar la fiebre en el bebé

Si su bebé está caliente y no es por exceso de ropa en el calor, mida su temperatura con un termómetro en la axila. Su temperatura normal es de 36,5 ° C; si está por encima de eso, busque inmediatamente orientación de su pediatra.

15. Evite pasear con el recién nacido durante el primer mes de vida

Durante el primer mes el bebé debe salir sólo para ir al pediatra. El ambiente externo puede estresar demasiado, además de tener riesgos directos a la salud del pequeño.

16. Dé el sol

Los baños de sol, sin embargo, son más que recomendados. De 10 a 15 minutos al día es más que suficiente. Prefiera los primeros horarios de la mañana o los últimos de la tarde, pues la piel del recién nacido es muy delicada.

17. Mantenga un ambiente de paz y tranquilidad

El bebé sale del confort, de la seguridad y de la paz del útero para la vida. Por lo tanto, mantenga el ambiente del hogar de la misma forma, principalmente durante el sueño y la lactancia.

18. Cuidado con las visitas

¿Casa llena para visitar al bebé? Olvídalo! Los médicos recomiendan el mínimo de personas alrededor del recién nacido en los primeros días de vida. Si lo visitan, que sea 15 minutos al día y pocas personas. Asegúrese de que la gente lavó la mano antes de tocar el pequeño.

19. Estimule la lactancia

Puede ocurrir que el bebé no quiere mamar todavía en la maternidad, aunque eso es lo ideal. Sin embargo, procura estimular la lactancia, pues ese será el único alimento de él durante varios meses.

20. Cuide también de usted

Su bebé no será sano si usted no lo es. No olvide cuidar de su salud, tanto física y mental. La madre es parte fundamental en el crecimiento sano del recién nacido.